Los cuerpos
HALLAZGO DE LOS RESTOS
Uno de los pilares en los que basan su argumento los defensores de la leyenda de los Amantes de Teruel son los cuerpos de dos personas que se encontraron en 1553, en la iglesia de San Pedro de la capital turolense. Fue durante una reforma en la capilla de San Cosme y San Damián cuando salieron a la luz los restos de lo que parecían ser un hombre y una mujer. En aquel momento se desconocía por completo a quienes pertenecían esos cadáveres, por lo que en el año 1555 volvieron a ser enterrados. Aunque pocos años después volvieron a ser desenterrados y, desde ese momento, comenzaron un largo camino hasta llegar a su actual emplazamiento en el Mausoleo de los Amantes.
EL PAPEL DE LETRA ANTIGUA
Pese a que la difusión oral y escrita de esta historia corría como la pólvora, no sería hasta 1619 cuando el secretario, escribano, notario y archivero del Concejo de Teruel, Juan Yagüe de Salas, descubriría en el Archivo de la Santa Limosna el Papel de letra antigua. Dos hojas de papel pegadas a una tercera que narraban la historia de los Amantes.
Tras el descubrimiento de este documento, ahora también desaparecido, los racioneros Juan Mateo Pobo, Juan Ortiz, Miguel Sanz y el sacristán de la iglesia de San Pedro, Francisco Hernández, volvieron a desenterrar los cuerpos que se encontraron años atrás en la capilla de San Cosme y San Damián. Lo hicieron en secreto, por lo que cuando se conoció este suceso se celebró un proceso judicial eclesiástico contra ellos.
La historiadora Ana Carmen Bueno sostiene que fue "la curiosidad" lo que llevó a los racioneros a exhumar de nuevo los cuerpos. Sin embargo, otros historiadores no creen que este fuera el verdadero motivo.
Según asegura Fernando Frías, los racioneros desenterraron los restos "justo cinco días después" del descubrimiento de Yagüe de Salas y "evidentemente convencidos por este", aunque sin permiso de sus superiores".
También Frías fecha el descubrimiento del Papel de letra antigua por el secretario, escribano, notario y archivero del Concejo de la ciudad en un 13 de abril, aunque es de los pocos académicos que se
aventura a determinar un día y mes concreto.
EL PROTOCOLO DE YAGÜE
Si bien el Papel de letra antigua desapareció, Yagüe de Salas plasmó su contenido, así como el descubrimiento de este y la posterior exhumación de las momias, en un protocolo notarial. Este fue levantado el 18 de abril de 1619 y todavía se conserva en el Archivo Histórico Provincial de Teruel. También el Mausoleo de los Amantes de la capital alberga una copia y es posible adquirir una edición facsímil.
En este, el notario turolense da fe a una serie de
cuestiones:
- Enumeración pormenorizada de las autoridades eclesiásticas y civiles actuantes en esa fecha.
- Existencia de un documento antiguo en el que se fundamenta el protocolo.
- En dicho papel se escribe la historia de los Amantes.
- Hallazgo de los esqueletos que identificaron como pertenecientes a Juan Martínez de Marcilla e Isabel de Segura.
- Enumeración de los 14 testigos que estuvieron presentes en los actos que se hicieron y que pueden verificarse documentalmente.

